



María Dolores Romero Martínez se despidió de su carrera profesional tras 37 años dedicados a los servicios sociales, 33 de ellos al frente de la Mancomunidad del Río Mula. La jornada fue un acto de agradecimiento y emociones, celebrado en el Salón de Actos del Archivo Municipal de Mula, al que asistieron compañeros, amigos y autoridades locales de la comarca, incluyendo a los alcaldes de Mula, Bullas, Pliego y Albudeite, así como miembros de la Junta de Gobierno de la Mancomunidad. También estuvieron presentes parte de su familia, quienes la acompañaron en este emotivo día de despedida.




El acto, que se celebró el 14 de marzo de 2025, comenzó con una cálida bienvenida a cargo de María Dolores Muñoz Valverde, alcaldesa de Bullas y presidenta actual de la Mancomunidad, quien destacó la carrera de la directora saliente. A lo largo de la tarde, varios alcaldes y miembros de la Junta de Gobierno intervinieron, subrayando la importancia de su labor. Pero el momento más esperado llegó cuando María Dolores tomó la palabra, visiblemente emocionada, para compartir sus sentimientos en su último día como directora.
María Dolores confesó lo difícil que le resultaba describir sus emociones, ya que estaba viviendo una mezcla de alegría y nerviosismo por lo que vendría después. Recordó el momento en que, un año antes, recibió la carta de la Seguridad Social confirmando su jubilación, y cómo, a pesar de la posibilidad de continuar trabajando, decidió poner fin a su etapa laboral para disfrutar de otros aspectos de la vida: «Quiero disfrutar algunos años, mientras el cuerpo aguante, de actividades que he ido aplazando, y sobre todo de estar más con mi familia y amigos», comentó.
A lo largo de su discurso, revivió recuerdos entrañables de su carrera, mencionando anécdotas como cuando, en 1992, comenzó a trabajar en la Mancomunidad, perdiéndose las Olimpiadas de Barcelona para ganar experiencias que marcaron su vida: bañarse en el salto del Usero, conocer la noche de los tambores de Mula, y disfrutar de la gastronomía y los paisajes de los pueblos de la comarca. Pero lo que más destacó fue su contribución al desarrollo de los servicios sociales en la zona, y cómo, junto a su equipo, logró adaptar los recursos a las necesidades cambiantes de los habitantes de la región, siempre bajo el principio de que «los derechos sociales deben ser ejercidos en igualdad de condiciones».
Sin embargo, María Dolores también tuvo una destacada participación política en su pueblo natal, Alhama de Murcia, donde comenzó su carrera en el ámbito público. Fue concejala en el primer gobierno socialista de la localidad, con Diego J. Cerón como alcalde, y más tarde, desempeñó el cargo de diputada regional, demostrando su compromiso tanto en el ámbito local como en el regional. Su implicación en la política de Alhama fue una extensión natural de su dedicación al servicio público, y le permitió seguir luchando por el bienestar de su comunidad, buscando siempre la mejora de la calidad de vida de sus vecinos y vecinas.
El acto continuó con las intervenciones de compañeros y compañeras de trabajo, quienes también tuvieron palabras de agradecimiento. Una de ellas, emocionada, resaltó su fortaleza, valentía y dedicación, diciendo: «Has sido más que una directora, has sido nuestra guía, apoyo y amiga. Gracias a ti, hemos sido pioneros en muchos aspectos». También recordó momentos más informales, como las risas compartidas en los pasillos y las bromas sobre su coche rojo y su característico estilo.
María Dolores se despide de su carrera profesional, pero no de su comunidad. Aunque se jubila, su legado permanece en la Mancomunidad del Río Mula, donde su trabajo transformó vidas y dejó una profunda huella en todos aquellos que la conocieron. Ahora, comienza una nueva etapa de su vida, con la esperanza de disfrutar más de su familia y de aquellas pequeñas cosas que siempre postergó. Sin embargo, su ejemplo de lucha, empatía y compromiso social seguirá inspirando a los que continúan su labor.
La celebración continuó por la tarde en un restaurante, donde el tono fue más informal. Allí, compañeros, amigos y familiares brindaron por su carrera y le expresaron sus mejores deseos para esta nueva etapa de su vida, disfrutando de un ambiente cálido y lleno de buenos augurios para su futuro.