Han pasado ya más de seis meses desde que Izquierda Unida Alhama, junto a PSOE Alhama y Alhama@Una, asumimos la responsabilidad de gobernar en Alhama tras una moción de censura absolutamente necesaria. Una moción que no fue fruto de ningún cálculo político, sino de una necesidad urgente: rescatar Alhama de la parálisis, del abandono institucional y del retroceso democrático que vivía nuestro municipio. Desde entonces, no hemos parado ni un solo día.
Como portavoz de Izquierda Unida y concejal responsable de áreas clave como Educación, Festejos, Comercio, Hostelería y Protección Civil, puedo decir con total convicción que el cambio ya se nota, y lo nota la gente. En apenas medio año hemos recuperado el pulso del Ayuntamiento, reactivado proyectos olvidados y vuelto a situar las prioridades donde deben estar: en las personas.
Lo primero fue poner orden en las cuentas. Con esfuerzo, conseguimos aprobar unos presupuestos ambiciosos, justos y realistas, con una clara vocación social y sin recurrir a la deuda. Gracias a ese nuevo marco económico, hemos podido reforzar servicios públicos esenciales, recuperar programas abandonados a su suerte como el de “Un ratito más” para facilitar la conciliación familiar y reabrir espacios públicos que llevaban meses cerrados, como los aseos del parque, disponibles ahora las 24 horas. Pequeños gestos que mejoran la vida cotidiana, que hablan de una manera distinta de gobernar: con sensibilidad, cercanía y eficacia.
En el ámbito educativo, organizamos en tiempo récords escuelas de conciliación como la de Semana Santa o Verano, que han sido un éxito, y donde se han mejorado la oferta formativa y la atención a la diversidad. Hemos devuelto la vida a los centros escolares más allá del horario lectivo, apostando por el refuerzo educativo y por talleres que fomentan la igualdad y el pensamiento crítico. Frente a la dejadez anterior, nosotros apostamos por una educación pública activa, viva y comprometida con el entorno. Además, hemos realizado inversiones claves en materia de mantenimiento en nuestros colegios, que estaban desatendidos por la falta de presupuestos municipales.
Desde Festejos, hemos organizado en tiempo récord festividades tan importantes como la Candelaria o la Matanza, que han sido un verdadero éxito. Nuestros Mayos vinieron cargados de novedades que mejoraron la convivencia y apostaron por una oferta festiva más completa y abierta. Apostamos por actos culturales para todos los públicos, apoyando a artistas locales y fomentando la participación vecinal. Porque creemos en una cultura accesible, popular y descentralizada.
En cuanto al comercio y la hostelería, hemos vuelto a tender puentes con los profesionales del sector, escuchando sus necesidades reales y ejecutando inversiones clave como las realizadas y por realizar en la Plaza de Abastos, que nos han permitido evitar perder subvenciones por valor de 30.000€. Hemos desatascado trámites, facilitado licencias y puesto en marcha medidas que pronto se verán reflejadas en campañas y nuevas iniciativas digitales que dinamizarán nuestras calles.
También hemos reforzado el papel de Protección Civil, reconociendo su labor esencial en fiestas, eventos y situaciones de emergencia, así como acabando con el clima de tensión que la anterior concejala del ramo había instalado en la agrupación. Hemos fomentado que el número de voluntarios siga creciendo y gracias a los presupuestos próximamente seguiremos haciendo inversiones en nuestros voluntarios y voluntarias. Aprovecho para agradecer personalmente el trabajo incansable de este equipo humano.
No puedo dejar de destacar la extraordinaria labor de mi compañera Dori Muñoz, al frente de las áreas de Igualdad, Mujer, Salud y Bienestar. Bajo su impulso, se han reactivado campañas de concienciación contra la violencia machista, se ha trabajado por visibilizar las desigualdades que aún persisten, gestionando con seriedad y rigor un servicio tan fundamental para las mujeres víctimas de violencia de género como es el CAVI, y se han puesto en marcha acciones concretas en salud pública, como las campañas preventivas contra las ITS, siempre pensando en la salud y el bienestar de nuestras vecinas y vecinos.
Todo esto lo hemos hecho en solo seis meses. Sin autobombo, sin fotos vacías, sin promesas huecas. Solo trabajo, desde abajo, con la gente, con los colectivos, con los técnicos municipales, con quienes conocen las necesidades reales del municipio porque las viven día a día. No venimos a gestionar la rutina. Venimos a transformar. A construir un Alhama más justo, más igualitario, más participativo.
Nos queda mucho por hacer, y lo sabemos. Pero también sabemos que este camino que hemos empezado es irreversible. Lo que estamos haciendo desde Izquierda Unida es devolverle al Ayuntamiento su alma pública, su vocación de servicio, su sentido de comunidad. Y eso es algo que nadie nos va a quitar.