La doctora García Díaz, miembro de la Junta Directiva de la SEOD y profesora de la UCAM, fue la única mujer española acreditada como odontóloga en las sedes de hockey hielo de los Juegos Olímpicos de Invierno 2026
Alhama de Murcia tiene nombre propio en los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina 2026. La doctora Francisca García Díaz, viajó desde su clínica en Alhama de Mucia como odontóloga especializada en deporte, prestó servicio en las dos sedes de hockey sobre hielo de estos Juegos celebrados entre el 6 y el 22 de febrero. Miembro de la Junta Directiva de la SEOD, fue la única mujer española en ejercer esa función en esta disciplina olímpica, junto a otros tres compañeros: el doctor Manuel Máiquez, presidente de SEOD; el doctor Mike Saint-Hilaire, vocal para Europa; y el doctor Alejandro de la Parte, profesor de la Universidad de Zaragoza.
Dentro del engranaje olímpico: medicina y odontología de emergencia en la élite
Formar parte del equipo organizador de unos Juegos Olímpicos significa descubrir desde dentro cómo funciona la medicina y la odontología de emergencia cuando el nivel de exigencia es máximo. Todo está pensado para el atleta: el trato, los tiempos, los protocolos, la coordinación entre especialidades. Cada decisión gira en torno a una sola pregunta: ¿cómo devolvemos a este deportista a la competición en las mejores condiciones posibles y en el menor tiempo posible?
Durante una semana, el equipo español trabajó integrado en un engranaje de aproximadamente 50 dentistas, todos ellos italianos salvo los cuatro españoles. La Medical Station odontológica —equipada con sillón, instrumental completo y material suficiente para cubrir el 90% de las situaciones posibles— estaba situada a escasos metros de la pista de hielo. El Comité Olímpico Internacional exige que los servicios médicos estén operativos desde tres horas antes del primer entrenamiento hasta dos horas después del último partido.
Alhama de Murcia tiene nombre propio en los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina 2026. La doctora Francisca García Díaz, viajó desde su clínica en Alhama de Mucia como odontóloga especializada en deporte, prestó servicio en las dos sedes de hockey sobre hielo de estos Juegos celebrados entre el 6 y el 22 de febrero. Miembro de la Junta Directiva de la SEOD, fue la única mujer española en ejercer esa función en esta disciplina olímpica, junto a otros tres compañeros: el doctor Manuel Máiquez, presidente de SEOD; el doctor Mike Saint-Hilaire, vocal para Europa; y el doctor Alejandro de la Parte, profesor de la Universidad de Zaragoza.
Dentro del engranaje olímpico: medicina y odontología de emergencia en la élite
Formar parte del equipo organizador de unos Juegos Olímpicos significa descubrir desde dentro cómo funciona la medicina y la odontología de emergencia cuando el nivel de exigencia es máximo. Todo está pensado para el atleta: el trato, los tiempos, los protocolos, la coordinación entre especialidades. Cada decisión gira en torno a una sola pregunta: ¿cómo devolvemos a este deportista a la competición en las mejores condiciones posibles y en el menor tiempo posible?
Durante una semana, el equipo español trabajó integrado en un engranaje de aproximadamente 50 dentistas, todos ellos italianos salvo los cuatro españoles. La Medical Station odontológica —equipada con sillón, instrumental completo y material suficiente para cubrir el 90% de las situaciones posibles— estaba situada a escasos metros de la pista de hielo. El Comité Olímpico Internacional exige que los servicios médicos estén operativos desde tres horas antes del primer entrenamiento hasta dos horas después del último partido.
deportiva al más alto nivel, es comprobar que el modelo que defiende la SEOD en España coincide con los estándares olímpicos internacionales ha sido una confirmación tan valiosa como cualquier medalla.
¿Qué hace exactamente una dentista en unos Juegos Olímpicos?
En el contexto olímpico, todo gira en torno al concepto del ‘return to play’: devolver al atleta a la competición lo antes posible. Si un jugador sufre una fractura dental, una avulsión o una lesión en tejidos blandos, el dentista —coordinado con el médico del equipo— debe resolver la situación en minutos para que ese deportista pueda volver al hielo en la misma jornada, o estar al cien por cien al día siguiente. Las situaciones más frecuentes son fracturas dentales, desprendimiento de coronas, obturaciones rotas o dolores agudos, siempre verificando que los fármacos prescritos no figuren en la lista de sustancias prohibidas de la Agencia Mundial Antidopaje.
La boca, clave del equilibrio y el rendimiento deportivo
Lo que muchos desconocen es que la salud bucodental va mucho más allá de los dientes: una maloclusión o una interferencia en la mordida puede alterar la postura corporal, afectar la musculatura cervical e incluso modificar la pisada y la forma de correr. Un protector bucal mal ajustado desequilibra al atleta; uno bien diseñado puede ser la diferencia entre el podio y quedar fuera. En Milán, gracias al uso de escáneres intraorales y fabricación digital, fue posible entregar protectores bucales personalizados en tan solo 24 a 36 horas, permitiendo a jugadores lesionados volver a competir al día siguiente.
Una especialidad que nace en Alhama y llega al mundo
Como miembro de la Junta Directiva de la SEOD y profesora en la UCAM pero sobre todo como odontóloga y Alhameña, la doctora García Díaz lleva 25 años trabajando para que la odontología deportiva ocupe el lugar que le corresponde junto a la medicina, la fisioterapia o la psicología en los equipos de alto rendimiento. Los Juegos Olímpicos de Milán no son solo la culminación de un sueño personal: son también un argumento irrefutable para defender que en cada club, federación y centro de alto rendimiento debería haber un dentista especializado en deporte.
Alhama de Murcia puede estar orgullosa. Una de las suyas ha estado donde muy pocos profesionales sanitarios españoles llegan: en el corazón de los Juegos Olímpicos de Invierno, cuidada y cuidando, velando por la sonrisa y el rendimiento de los mejores deportistas del mundo.


