Fuente: Antonio García Martínez
Hoy quiero trasladar mi más sincera enhorabuena a los alumnos y alumnas del IES Valle de Leiva por alzarse con la medalla de oro en la XI Olimpiada de Arquitectura organizada por la Universidad Politécnica de Cartagena.
Este triunfo no es una victoria cualquiera, nuestra juventud demuestra que la escuela pública no solo resiste, sino que brilla con fuerza y talento cuando se enfrenta a modelos alternativos.
Lo más inspirador es que todos los proyectos presentados se han centrado en algo tan básico como la creación de espacios de sombra. Esto no es casualidad: es una respuesta directa y madura de los estudiantes a la emergencia climática que sufrimos y a las insoportables horas de exposición al sol que soportan en las aulas y patios. Es la consecuencia directa de tener centros educativos desprotegidos por la falta crónica de inversión en infraestructuras por parte de la administración regional.
