La exalcaldesa de Alhama de Murcia, María Cánovas (PP), ha aclarado las declaraciones de José Pedro Otón sobre la reciente moción de censura en el municipio. Cánovas ha asegurado que su lealtad siempre ha estado con los vecinos y que su firmeza contra la corrupción ha sido un obstáculo para algunos sectores políticos.
«El problema que tiene la izquierda en este pueblo soy yo, porque saben que mi lealtad es hacia los vecinos, que he venido a trabajar y que no permito corruptelas de nadie. Eso molesta y, por supuesto, yo molestaba», declaró Cánovas. Además, señaló que los acuerdos entre distintas formaciones políticas responden a intereses personales y no al bienestar de los ciudadanos. «Han terminado pactando con una persona que ya tiene una serie de corruptelas a sus espaldas. Entre ellos se retroalimentan y terminan gobernando juntos porque entre ellos se entienden», añadió.
Sobre la elaboración de los presupuestos municipales, la exalcaldesa explicó que el trabajo comenzó en diciembre de 2023, pero que en junio de 2024 ya se hizo evidente que sería imposible sacarlos adelante debido a las exigencias del concejal Sibina. «Desde junio Sibina fue muy insistente con el área de Personal y con peticiones a nivel personal, que todo el mundo conoce, y que finalmente el PSOE terminó aceptando para la moción de censura», afirmó. Según Cánovas, ella se negó a ceder ante esas demandas y recibió amenazas de que, si no lo hacía, los presupuestos no saldrían adelante.
En julio, según explica, se envió un mensaje a José Pedro Otón advirtiéndole de esta situación. «Le dije que si no accedíamos a darle lo que pedía en Personal, no habría presupuesto», señaló. Para intentar salvar la situación, el equipo de gobierno del PP intentó negociar un presupuesto para 2025, manteniendo reuniones con Izquierda Unida y el PSOE. «Tuvimos una reunión con Izquierda Unida justo al terminar la feria de octubre y también con el PSOE, pero no se llegó a ningún acuerdo», lamentó Cánovas.
Ante la falta de consenso, se optó por hacer públicas las reuniones. «Nos reunimos de manera abierta para que los vecinos vieran nuestra disposición, pero en tres encuentros públicos no hubo intención de llegar a un acuerdo», indicó la exalcaldesa, quien considera que la oposición no tenía interés en negociar, sino en obstaculizar la gestión del PP.
Cánovas también defendió su decisión de no someter los presupuestos a una cuestión de confianza, alegando que la oposición nunca aportó ninguna propuesta concreta. «Nunca pusieron sobre la mesa ningún documento con aportaciones en positivo. Si lo hubieran hecho, podría haber habido consenso, pero no fue así», explicó. «No podía someter a una cuestión de confianza un presupuesto sin ningún tipo de contrapropuesta. Presenté el presupuesto que los vecinos me pedían en la calle, pero la oposición nunca quiso debatirlo», aseguró.
La exalcaldesa concluyó reafirmando que tanto ella como su equipo han trabajado con profesionalidad y dedicación. «Hemos abandonado nuestra etapa profesional para dedicarnos por completo al Ayuntamiento. El problema nunca fui yo ni el Partido Popular, sino una oposición que nunca quiso trabajar por el bien del pueblo», sentenció.