
El concejal de Festejos, Antonio Martínez, ha destacado la importancia de recuperar una celebración tan arraigada como las Fiestas de la Concepción, que este año han vuelto a reunir a vecinos en un ambiente de solidaridad y convivencia. “La recuperación de una fiesta tan tradicional como son las de la Concepción ha sacudido a nuestro municipio con un espíritu de solidaridad, convivencia y disfrute para todos los públicos”, señala.
Martínez explica que el paro de estas fiestas se remonta a la época en la que la parroquia afrontó una amplia obra de reparación, valorada en más de un millón de euros, que obligó a destinar esfuerzos económicos y organizativos a sufragar la actuación. De aquellos años conserva recuerdos personales: asistir a misa en el sótano con sus abuelos, entrar por la parte trasera del templo y asomarse entre los andamios, siempre con la correspondiente reprimenda de su abuelo Joaquín, el “Cachorro”, muy implicado junto a su abuela Antonia en labores solidarias con Cruz Roja y Cáritas.
Con el avance del tiempo, la celebración fue perdiéndose. “Los mayores se iban haciendo muy mayores y, además, la generación de mis padres estaba volcada en la crianza y el trabajo. Eso dificultaba mucho las cosas y las fiestas, que generaban tanta expectación y que tanto disfrutábamos, fueron desapareciendo”, recuerda el edil.
La recuperación de la celebración este año ha supuesto, en palabras de Martínez, una constatación del carácter solidario del municipio: “Alhama ha demostrado una vez más que somos un municipio que colabora con las asociaciones que ayudan a quienes más lo necesitan, como Cáritas, o con las cofradías, como ha comprobado en primera persona el equipazo de los Coloraos”. Destaca también la participación vecinal: “Somos un municipio vivo, con ganas de disfrutar, de participar y de salir a la calle, algo que a veces se niega de los alhameños y alhameñas, pero que nada tiene que ver con la realidad”.
El concejal afirma sentirse orgulloso del trabajo realizado y del impulso que esta edición supone para revitalizar los barrios: “Es un trabajo heredado del que me siento muy orgulloso. Queda mucho por hacer para seguir dando vida a todos los barrios, recuperar festividades y hacer de Alhama de Murcia un municipio cohesionado, donde todos nos sintamos parte”.
Martínez concluye con un recuerdo personal dirigido a quienes ya no están: “Mando varios besos al cielo, pero uno muy especial a Juanjo García, un colaborador incansable que tanto se metía conmigo cuando era pequeño por un despiste en un periódico local, hará ya 22 o 23 años, cuando llevaba el pelo largo y aparecía como ‘una niña recogiendo su plato de arroz’. Son recuerdos que forman nuestra identidad; para eso es para lo que trabajamos”.