



















El nuevo Teniente comandante del Puesto de la Guardia Civil de Alhama y Librilla, José Ángel Pastor Sánchez, pronunció un emotivo discurso durante la celebración de la Virgen del Pilar en el que combinó el homenaje a los compañeros caídos con un mensaje firme a quienes infringen la ley. Pastor recordó con emoción a los guardias civiles fallecidos en acto de servicio, especialmente a su compañero Pepe, «que nos dejó su buen humor y seguirá siempre presente entre nosotros». En una intervención cargada de sentimiento y compromiso, lanzó también un claro aviso a los delincuentes: «No habrá vaguada tan profunda ni noche tan oscura que nos aparte de nuestra vista; somos los cazadores, y vosotros, las presas».
La Iglesia de San Lázaro acogió el pasado 12 de octubre la misa en honor a la Virgen del Pilar, un acto religioso en el que los agentes del puesto de la Guardia Civil de la zona fueron protagonistas y que además sirvió para presentar al nuevo jefe del puesto, José Ángel Pastor.
El oficio fue celebrado por los sacerdotes Ismael Sánchez y Francisco Valero, y contó con la presencia de las alcaldesas de Alhama, Rosa Sánchez, y de Librilla, Mª del Mar Porras y ediles de los dos consistorios, así como de miembros del Ejército, las Policías Locales de ambas localidades y los diputados regionales, Magdalena Sánchez Blesa y Alfonso Fernando Cerón, asi como una amplia representación de la sociedad.




















Tras la eucaristía tuvo lugar, en el atrio de la iglesia, un homenaje a la bandera nacional y a los miembros de la Guardia Civil fallecidos en acto de servicio, un momento solemne que culminó con el canto del himno de la Benemérita.
Posteriormente, parte de los asistentes se trasladaron al Salón de Celebraciones Festín, donde se ofreció un vino de honor y el nuevo jefe del puesto se dirigió a los presentes con un discurso en el que subrayó la vocación y el compromiso del cuerpo con la ciudadanía.
Pastor destacó la entrega de los hombres y mujeres del puesto de Alhama y Librilla, «que trabajan cada día sin esperar reconocimientos, con dedicación constante y espíritu de servicio», y recordó que ser guardia civil «no es solo llevar un uniforme, sino una forma de entender la vida». También quiso agradecer la colaboración entre las fuerzas de seguridad y los ayuntamientos de ambas localidades, y expresó su voluntad de mantener ese vínculo estrecho con las instituciones y con los vecinos.
El acto concluyó con el saludo institucional y el reconocimiento a los agentes y personal que integran el puesto, en una jornada que combinó homenaje, fe y reafirmación del compromiso con la seguridad y el servicio público.