
El encuentro, celebrado en el Salón El Festín, rompe el tópico de que “las segundas partes nunca fueron buenas” y refuerza la memoria musical de toda una generación en Alhama de Murcia




































Más de 800 personas se reencontraron en el Salón de Celebraciones El Festín en el “30+1 aniversario” de Tómate las que puedas, una cita que volvió a demostrar que la huella de aquel mítico pub sigue muy presente en Alhama de Murcia. La convocatoria, organizada de nuevo por Andrés Redondo, Paco Sánchez, Juanfran Rubio y Javi Gázquez, superó la participación del pasado año y consolidó este encuentro como una de las grandes reuniones generacionales del municipio.








Durante la fiesta hubo una sensación compartida entre muchos de los asistentes: lejos de cumplirse el dicho de que “las segundas partes nunca fueron buenas”, este nuevo aniversario ha ido incluso más allá. El ambiente, la participación y la conexión entre generaciones hicieron que muchos coincidieran en que esta edición ha superado a la anterior, reforzando aún más el valor de este reencuentro.
La valoración de los organizadores es clara: una respuesta masiva y un ambiente marcado por el reencuentro. “Muy contentos con la acogida de la gente”, destacan tras una jornada que volvió a reunir a quienes formaron parte de aquella etapa dorada de la música en Alhama.
Sobre el escenario —o mejor dicho, en la cabina— se dieron cita nombres muy reconocibles de aquella época y del circuito local: Piki, Valero, Cuqui, Juanillo, Jorge Espadas, Agus, Voy, Ródenas, Moncho, Javi Gázquez y Juanfran, en una sesión continua que mantuvo viva la esencia del remember durante toda la jornada.
Este nuevo aniversario toma el relevo del celebrado el pasado año, cuando el 30º aniversario del pub ya logró reunir a unas 600 personas en un evento que marcó un antes y un después en la recuperación de esta memoria colectiva. Entonces, el propio Javi Gázquez recordaba en su blog cómo aquel pequeño local impulsado por Andrés y Paco llegó a convertirse en epicentro de la noche alhameña, con decenas de peñas que hicieron de la música y la amistad su seña de identidad.
Grupos como Los Cuernos, Los Mostachos, Los Viñotes, Los Jaleantes o Los Travis formaron parte de una clientela fiel que dio forma a una escena única, en paralelo al auge de otros locales emblemáticos como Caramba, Cambalache, Acuarela o Club 54. Aquella etapa supuso un cambio de ciclo, con la irrupción de la música dance y una forma de ocio que, durante años, situó a Alhama como referente en la Región.
Volvió a la memoria de muchos de lso presentes una reflexión que sigue resonando hoy: Alhama fue pionera en la música dance en Murcia, con una generación que, sin saberlo, estaba construyendo una historia que se prolongaría durante más de quince años.
El formato del evento, que combina reencuentro, música en directo de DJs históricos y recuperación de espacios simbólicos, vuelve a demostrar que no se trata sólo de una fiesta, sino de un ejercicio de memoria compartida. El Festín se transformó de nuevo en una pista de recuerdos donde antiguas peñas y amigos volvieron a coincidir décadas después.
Andrés Redondo, uno de los impulsores, ya apuntaba el pasado año que esta experiencia podía ser “el inicio de algo que se repita”, y la respuesta de este 30+1 parece confirmarlo, aunque también deja la sensación de que repetir algo así no será fácil.
Porque más allá de los números, lo que se vivió fue algo difícil de medir: la recuperación de una identidad colectiva ligada a la música, a los locales y a una forma de vivir la noche que marcó a todo un pueblo.
La música sigue sonando. Y, en Alhama, la historia también.