











Como cada año, cuando llega el mes de octubre, el Centro Municipal de Atención Psicosocial de Alhama de Murcia se encuentra en plena actividad. La preparación de la exposición anual, incluida dentro de los actos relacionados con el Día de la Salud Mental, hace que toda la familia Zangamanga esté expectante esperando el momento de la inauguración.









Como todos sabéis, desde el inicio de este evento, ha sido la arteterapeuta Ruth Menzel quien se ha venido encargando de todo lo relacionado con el mismo y cada año hemos podido comprobar su maestría reflejada en todas y cada una de las quince exposiciones anteriores.
Este año Ruth ha entregado el testigo a una persona, a un artista de trayectoria de sobra conocida. Me refiero a Andrés Guillén, más conocido por todos como Murfy.
Andrés consiguió desde el primer momento conectar con los usuarios, esto facilitó que la tarea que significaba preparar una exposición, acabara siendo una ocasión de aprendizaje mutuo con resultados muy satisfactorios, algo que se puede comprobar asistiendo al resultado expuesto en la Casa de la Cultura.
El tema de este año se ha centrado en las TEXTURAS. Con estas palabras presentaba Murfy la exposición de este año: “Hay mundos que no se ven, pero se tocan. Mundos interiores donde las emociones se arman de materia y las enfermedades mentales encuentran cuerpo en la superficie de los objetos. En este recorrido sensorial, cada textura se convierte en un espejo de lo invisible: el tacto como lenguaje para lo que no se puede decir con palabras.”
A continuación los protagonistas del trabajo realizado, los hombres y mujeres usuarios del centro, leyeron textos que relacionaban materiales de distintas texturas con las diferentes particularidades emocionales y humanas en las que cada uno podemos sentirnos reflejados.


SOY PIEDRA:
No soy suave ni fácil de moldear. Soy fuerte, áspera y pesada. Me formé con el tiempo y la presión. No me muevo, me quedo donde estoy.
En mi enfermedad, soy el peso que alguien lleva sin querer, el muro que separa y protege, pero sin preguntar si quiero estar ahí.
A veces me admiran por mi fuerza, pero no saben que el agua y el tiempo me desgastan y pueden romperme.
Ofrezco permanencia, sostengo caminos y hogares, y guardo historias en cada grieta.
Solo pido que me vean más allá de mi peso, que sepan que hasta la piedra más dura puede quebrarse y necesita cuidado.
SOY ALGODÓN:
Soy blando, ligero, fácil de moldear. Me estiran, me doblan, me usan para limpiar, para cubrir, para suavizar. Me adapto, me acomodo, me dejo llevar.
En mi enfermedad —ansiedad, tristeza, miedo— mi textura se vuelve símbolo de lo que cedo. A veces me siento invisible, como si mi suavidad no contara. Otras, me absorbo tanto que me empapo de lo que no es mío.
Me admiran por mi ternura, pero no saben que también me desgasto, que puedo romperme con solo un tirón.
¿Qué ofrezco, siendo algodón? Ofrezco abrigo, calma, cuidado. Ofrezco presencia sin peso, compañía sin ruido. Pero también pido algo: que no me confundan con debilidad. Que me vean, que me respeten, que entiendan que incluso lo más suave necesita sostén.
SOY CORTEZA
Soy la piel que envuelve al árbol, un escudo formado por capas y grietas. Me cubren musgos y pequeños insectos, me golpea el viento, y aun así, permanezco firme.
En mis días difíciles —ya sea ansiedad, tristeza o trauma— mi superficie áspera refleja todo lo que callo. Por fuera, parezco impenetrable, dura y resistente. Pero debajo de mí, la savia vibra con vida, a veces temblando, siempre presente.
Me admiran por mi fortaleza, pero no ven las heridas que no sangran, ni las marcas que guardan memorias profundas. Cada grieta cuenta una historia, cada nudo una vivencia. Aunque parezca un muro, soy también testigo silencioso del tiempo y de la vida que sostiene.
Ofrezco protección, historia y permanencia. Pero pido que no me confundan con dureza sin fondo. Que me toquen con cuidado, que lean mis surcos como páginas de un libro, y que recuerden que tras esta piel rugosa, late un corazón que sigue vivo.
SOY PINTURA
No soy solo color ni textura; soy historia y emoción plasmadas sobre una superficie. Me extienden, mezclan y diluyen, capa sobre capa, ocultando y revelando a la vez.
En mis momentos difíciles —ansiedad, tristeza, miedo— puedo parecer una mancha sin forma o una obra contenida que oculta el caos bajo trazos cuidadosos.
Me admiran por mi belleza, pero no ven los colores reprimidos ni las grietas que el barniz esconde. Ofrezco expresión, transformación y memoria. Estoy aquí para ser vista, para contar historias, para transformar espacios y emociones.
Pero también pido que no me usen solo para cubrir o disimular. Permítanme ser imperfecta, inacabada, porque incluso la pintura rota puede convertirse en arte cuando se le da tiempo para secar.
SOY ARCILLA
No soy rígido ni disperso, soy moldeable. Mi cuerpo se adapta a cada forma que me dan, pero siempre dejo mi huella. Soy húmedo, terroso, a veces frío, pero también promesa de forma, arte y reconstrucción.
En mis momentos difíciles —ansiedad, tristeza, trauma— me siento seco y agrietado o empapado y sin forma, como si todo se deslizara fuera de control.
Me admiran por mi cambio, pero no saben lo que cuesta ser moldeado por manos ajenas, ni cuánto duele perderse intentando encajar. Tengo límites; si me manipulan sin cuidado, me rompo.
Ofrezco transformación, memoria, sensibilidad y creación. Pero pido paciencia, cuidado y tiempo para sanar. Porque incluso la arcilla rota puede volver a ser barro y empezar de nuevo.
SOY LIJA
No soy suave ni acaricio, raspo y desgasto. Mi misión es quitar capas para revelar lo oculto, aunque duela.
En mis días difíciles —ansiedad, tristeza, trauma— siento que mi aspereza es una carga, que mi presencia a veces incomoda y me desgasto en silencio.
Me temen por mi aspereza, pero no saben que soy proceso, no violencia. Que incluso la lija más dura puede suavizar lo roto si se usa con cuidado.
Ofrezco cambio, revelación, resistencia y verdad. Pero pido que me usen con pausa y respeto, porque hasta la lija más áspera necesita descanso y ternura.
- Solo me queda decir que os animo a todos a visitar esta sensorial exposición-.