






Diego Valero se despide del Ayuntamiento de Alhama como funcionario del área de Cultura, con un discurso reivindicativo sobre la función pública y la cultura y con un legado en el área de Deportes en su pasado más lejano
El funcionario Diego Valero Martínez ha dicho adiós a su etapa como funcionario en el Ayuntamiento de Alhama de Murcia con unas palabras cargadas de emoción, reflexión y defensa del servicio público. Su último destino ha sido el área de Cultura, aunque muchos vecinos lo recuerdan también por su vinculación anterior con el deporte municipal, especialmente durante la época dorada de las pruebas combinadas, con los mítines internacionales organizados desde la misma entidad, y la histórica medalla olímpica de plata de Antonio Peñalver en Barcelona 92.
Durante su intervención, Valero reivindicó el papel del trabajador público como sostén de las estructuras administrativas, más allá de los vaivenes políticos, y subrayó la necesidad de apostar por la profesionalidad, la equidad y la planificación a largo plazo.
«La administración debe ser algo más que el instrumento del poder. Debe ser una garantía de profesionalidad, de equidad, de compromiso», expresó. En este sentido, lamentó una tendencia creciente: «se va relegando la experiencia, el criterio técnico y de planificación a largo plazo en favor de la inmediatez y el impacto mediático». Una reflexión que invita a pensar en el presente y el futuro de los servicios públicos.
Valero también defendió el valor de la cultura como herramienta de transformación social: “La cultura no sólo entretiene. La cultura educa, cohesiona, fomenta el pensamiento crítico y forma parte de la identidad de un pueblo”.

El acto fue seguido con atención por compañeros de distintas áreas, representantes institucionales, como la alcaldesa y la actual concejala de Cultura, amigos y familia, en un ambiente de reconocimiento por una trayectoria dedicada al servicio público. Diego Valero concluyó su intervención con palabras de agradecimiento y afecto: “Espero haber contribuido, aunque sea muy poco, a que Alhama sea un lugar mejor, más rico, más humano y más vivo”.