Pepi García Peña emociona con un pregón que apeló a los recuerdos y a las raíces en la calle de La Feria













La Feria de Alhama de Murcia comenzó con una noche llena de emoción y memoria compartida gracias al pregón de Pepi García Peña, maestra, premio Violeta y presidenta del Grupo de Coros y Danzas Virgen del Rosario. Su discurso, centrado en la palabra “recordar”, fue un viaje a través del tiempo, los sentidos y las tradiciones alhameñas.
El acto tuvo lugar en la calle de La Feria, escenario elegido por primera vez como marco del pregón debido a las obras en la Plaza de la Constitución, lugar habitual de celebración. La peña El Cocotazo, organizadora del evento, se encargó de la presentación, a cargo de su integrante Antonia, y puso una barra con refrescos que acompañó a los vecinos durante la velada.
Antes del inicio del pregón, las peñas de Alhama entregaron sus camisetas a la pregonera y a la alcaldesa, en un gesto festivo que simbolizó el comienzo de las celebraciones. También se repartieron cucuruchos de confeti entre el público, que más tarde se lanzarían al aire, tiñendo de color el arranque de la Feria 2025.
En el acto estuvieron presentes 17 de los 21 concejales de la corporación municipal, junto a la alcaldesa Rosa Sánchez, así como numerosos vecinos, representantes de colectivos locales y varios pregoneros de ediciones anteriores: Magdalena Sánchez Blesa, José María Cánovas, José Pedro Cerón, Pepa Aledo, Carmen Espadas, Javier García, José Baños, Rafa Medina, José Antonio Ayala y Alfonso Cerón. Su presencia aportó continuidad y simbolismo a una cita que, más que un acto protocolario, se vivió como una celebración de identidad compartida.
Pepi García subió al escenario vestida con un sobrio vestido azul en el que destacaba el broche del ramillete de violetas de plata, símbolo que comparten todas las mujeres de Alhama reconocidas con el Premio Violeta. A su lado, su laúd aguardaba el momento en que volvería a sonar en sus manos, como tantas veces lo ha hecho al servicio de la tradición.
Comenzó con un saludo cercano y emotivo: “Buenas noches, mi Alhama; buenas noches, gentes de Alhama; buenas noches, visitantes que habéis coincidido con este pregón…”. Desde esas primeras palabras, su voz dibujó un retrato de amor por el pueblo que la vio crecer.
En su intervención explicó cómo la palabra “recordar” fue el punto de partida de su pregón, una palabra que —dijo— no significa solo traer algo a la memoria, sino “volver a sentirlo, como si pasara de nuevo por el corazón”. Así invitó al público a cerrar los ojos y viajar con ella a las ferias de la infancia: las tómbolas junto al jardín de los patos, las muñecas vestidas por las manos artesanas de las vecinas, el turrón de avellana con canela, los pasodobles al amanecer y los fuegos artificiales que despedían la fiesta.
“Recordar es volver a oler, volver a escuchar, volver a saborear lo vivido. Es un verbo que nos hace sentir el pasado con la intensidad del presente”, expresó la pregonera, arrancando aplausos en varios momentos de su discurso.












Uno de los instantes más esperados llegó cuando Pepi tomó su laúd para interpretar junto a sus compañeros del Grupo de Coros y Danzas Virgen del Rosario las piezas ‘Malagueña de tres’, ‘Parrandas de Alhama’ y ‘Jota de Alhama’. Bajo el escenario también participaron parejas de baile que dieron vida a los temas tradicionales, completando un momento de profunda conexión con la música y el folclore local. La pregonera concluyó con una copla de aire popular: “Aire que me lleva el aire, dice la copla de Alhama… A la Virgen del Rosario se lo queremos brindar”.
Al finalizar, la alcaldesa de Alhama, Rosa Sánchez, felicitó a la pregonera con unas palabras cargadas de cariño: “Una noche para recordar, cargada de emociones y vivencias, con la Calle de La Feria abarrotada para acompañar a la entrañable Pepi García Peña, que supo conmovernos con su voz, su arte y la cercanía de sus palabras. Fue un instante especial, en el que también compartió escenario con sus compañeros del grupo de Coros y Danzas Virgen del Rosario, quienes llenaron el ambiente de música, tradición y danza. ¡Felicidades, Pepi! Una vez más has dejado tu huella, mostrando el orgullo de nuestro pueblo con la naturalidad y el corazón que siempre te distinguen.”

El público despidió a la pregonera entre aplausos, confeti y vítores a la Virgen del Rosario, patrona de Alhama y el sonido del chupinazo que vistió el cielo de colores y sonido, mientras que Pepi enviaba un beso al cielo. Fue, como ella misma dijo, una noche “para vivirla y recordarla como si pasara de nuevo por el corazón”.
Texto íntegro del pregón de Pepi García Peña
Buenas noches, mi Alhama.
Buenas noches, gentes de Alhama.
Buenas noches, gentes de otros lugares que habéis elegido Alhama como hogar.
Buenas noches, visitantes que habéis coincidido con este pregón, hoy, sábado 4 de octubre, y en esta calle de la Feria.
Buenas noches a todos los que estáis allí, acurrucados en cada una de las estrellas que iluminan el cielo de nuestra Alhama.
Seguro que desde allí vais a tener un lugar privilegiado para ver lo bonita que ha quedado nuestra calle de la Feria en este día, en este año en el que vuelve a tener un papel principal.
Alhama, mi pueblo, mi tierra, mi hogar, ese sitio que echas tanto de menos cuando la vida te aleja de él.
Tus calles se llenan hoy de fiesta, de olores, de luces, de risas, de música, de buenos deseos, de grandes y pequeños momentos que serán increíbles de recordar.
¡Recordar! ¡Qué mágica palabra!
Cuando escribiendo este pregón, la palabra recordar apareció tan pronto, resonó con fuerza en mi cabeza.
A veces, si investigas un poco, descubres que los significados de las palabras pueden ser de lo más diverso y que si insistes, le puedes llegar a encontrar cosas muy curiosas.
Buscando definiciones, me encontré una que me hizo cerrar los ojos y sonreír, y entonces lo tuve claro, de esa definición saldría mi pregón, el pregón de la feria 2025.
Recordar es un verbo y como tal indica una acción, la acción de volver a traer a nuestra memoria algo que ocurrió en algún momento ya pasado.
Y ahora viene lo más mágico de la definición que encontré… Recordar implica, no solo traer algo a la memoria, sino volver a sentirlo, como si pasara de nuevo por el corazón.
A veces un sabor, un olor, un sonido, una canción… provocan en cada uno de vosotros un momento tan especial, que nos hace cerrar nuestros ojos y volver a ese momento, ese lugar, ese recuerdo que casi podemos tocar.
Y qué mejor lugar que esta calle de la Feria, para volver a traer a nuestra memoria, sintiendo, haciendo como si pasara de nuevo por nuestro corazón.
Una calle de la Feria que hoy, sábado 4 de octubre, podría ser el momento ideal para volver a recordar.
Si cerráis los ojos, mi memoria del corazón se va directa a mi niñez, justo al principio de esta calle, allí abajo, al lado del jardín de los patos, ese lugar que solían ocupar tómbolas y casetas de antaño.
¿Habéis probado vosotros? Pues cerrad los ojos y simplemente sentir.
Las primeras pinceladas de mi feria de niña llegaban en verano, cuando mi vecina de la calle Molino, ponía su imaginación en marcha.
Como muchas mujeres de Alhama, colaboraba con las tómbolas que ponían las cofradías, llenándolas de muñecas únicas e irrepetibles, con vestidos, complementos y zapatos, elaborados de forma artesanal por esas manos alhameñas.
¡Cómo brillaban mis ojos al ver el diseño final de cada año y con qué imaginación se veía delante de la tómbola con la muñeca en mis manos!
Cada día de la feria, había que pasar por la tómbola.
Mi padre siempre complaciente decía: “esta es la última, ya no le echamos más”, y mi madre, con toda la sabiduría que el cargo de madre te otorga, terminaba la frase diciendo “Pedro por Dios, si nos toca nunca”.
Y cuánta razón llevaba, nunca llegó una de esas muñecas a casa.
Pero el disgusto se pasaba rápido, solo había que acercarse a la caseta del turrón.
Ese era el sabor de la feria de mi niñez, el olor a anís de las copas que servían a los adultos.
Han pasado casi cinco décadas y sigo teniendo mi cita con aquel sabor de la niñez.
No puede faltar en mi feria, ese trozo de turrón de avellana con un toque de canela.
Seguro que al cerrar vuestros ojos ha venido algún sabor a vuestra memoria, así que disfrutad de ese momento, degustando los sabores de cada una de nuestras ferias… lonas, pancetas, morcillas, salchichas, michirones, paparajotes y gofres.
Y si pruebo a mantenérlos cerrados un poquito más, la memoria del corazón traerá hasta aquí:
- La música de pasodobles acompañando a esas dianas matutinas de cada 7 de octubre desde hace tantos y tantos años.
Esos cabezudos y gigantes bailando al son de la banda del pueblo.
¡Qué difícil imaginar un día de fiesta cuando los años te hacían trasnochar! - La música tradicional abriendo la feria, un recuerdo que cada año va llenando mis fiestas de Alhama de trajes, emoción y tradición.
- La música de charanga dando vida al desfile de carrozas, siempre acompañada de risas, arte y mucho color.
- Y para fin de fiestas esos fuegos artificiales a ritmo de cohetes, llenando el cielo de luz, despidiendo las vacaciones vividas y deseando que lleguen las próximas fiestas para cerrar los ojos y recordar…
Este año tenemos todos una tarea especial.
Como digo en mi clase, “sacamos agenda y llega el momento de apuntar: sábado 4 de octubre de 2025; vivir cada momento de esta feria y crear nuevos recuerdos, recuerdos de los de verdad, de esos que se vuelven a sentir como si pasaran de nuevo por el corazón.”
- Disfrutemos de cada día con la ilusión de la feria de un niño.
- Valoremos el esfuerzo, el trabajo, la colaboración porque las fiestas de Alhama las hacemos entre todos.
- Respetemos cada lugar, cada momento como si fuera nuestro.
- Por los que se fueron y nos dejaron sus recuerdos.
- Por los que estamos y somos los encargados de dejar sus recuerdos y los nuestros.
- Por los que vendrán, que caminen, que vivan cada uno de nuestros recuerdos como si fueran suyos.
Que el color llegue a lo más alto de esta calle de la Feria.
Que la vista de gala en este año 2025.
Que vuelen al aire nuestros mejores deseos para estos días.
Que la música se cuele por cada rincón de estas fiestas.
Que el baile inicie nuestra feria 2025.
Que resuene en cada momento.
Que lo que aprendamos de nuestros mayores sea el inicio de unas fiestas para recordar.
(Acordes y entra rondalla) “Aire que me lleva el aire”, dice la copla de Alhama.
Bailan las alhameñas las parrandicas.
“A la Virgen del Rosario se lo queremos brindar”.
(Baile)
¡Vivan las fiestas de Alhama en honor a la Virgen del Rosario!
¡Vivan las gentes de Alhama!
¡Viva la feria de Alhama!