



Alhama de Murcia ha celebrado el acto institucional del 25 de noviembre con la lectura del Manifiesto contra la violencia de género, una convocatoria que reunió a centros educativos, asociaciones de mujeres, voluntariado, jugadoras del Alhama CF ElPozo y vecinos en un espacio común de reflexión y denuncia. El encuentro, organizado por la Concejalía de Mujer e Igualdad, dirigida por la concejala Dori Muñoz, ha puesto de relieve el compromiso del municipio con la erradicación de todas las formas de violencia machista.
La concejala de Igualdad, Dori Muñoz, expresó su repulsa a la violencia machista en todas sus manifestaciones y recordó que la prevención comienza en la educación y en la creación de espacios seguros de confianza y apoyo para las víctimas. Reiteró la necesidad de seguir trabajando para que mujeres y niñas puedan vivir sin miedo y con plena dignidad.
El inicio del acto incluyó un agradecimiento a los centros participantes antes de dar paso a la lectura de los textos preparados para esta jornada. La primera intervención corrió a cargo del alumnado de los institutos.
El IES Valle de Leiva abrió las lecturas con la participación de Daniel Felipe Buitrago Gallo, Lola Ramírez López, María Fernanda Ávila Sosa, María Castro Martínez y Chaimaa Tahzima Blal. Su manifiesto recordó a las Hermanas Mirabal, origen del 25N, y denunció abiertamente la persistencia del odio hacia las mujeres. “Estamos aquí para decir que en España y en el mundo entero desaparecen, matan y agreden mujeres a diario”, afirmaron, cuestionando qué es lo que se odia de ellas: “¿La sumisión? ¿La rebeldía? ¿El silencio? ¿La voz?”. También recordaron que 38 mujeres han sido asesinadas este año y que más de 104.000 han tenido que denunciar violencias: “Entonces, la pregunta es: ¿hasta cuándo?”.
El manifiesto del Colegio Azaraque, leído por Paula Navarro Jorquera y Hugo López Alesina, centró su mensaje en detectar las primeras señales de violencia, especialmente en relaciones adolescentes. Expusieron cómo el control disfrazado de amor, los celos normalizados o las exigencias sobre la privacidad son indicadores que no deben ignorarse. Subrayaron que la violencia empieza en los detalles que se justifican con frases como “te lo digo porque te quiero” y lamentaron el impacto que tiene la violencia machista en menores que viven en hogares donde se dan estas situaciones.
El IES Miguel Hernández intervino a continuación con un manifiesto leído por Malak Bensaadoun Akkad, Oliver Aldeguer García, María Meroño Martínez y Cristina García Gómez. Su intervención recordó a las mujeres asesinadas en 2025 en España y en la Región de Murcia, afirmando que “cada mujer asesinada es un fracaso colectivo”. Reclamaron acción y memoria desde la dignidad y la firmeza, concluyendo con un mensaje que resonó en la plaza: “Ni una menos. Vivas nos queremos”.
El Centro de Educación de Adultos Bajo Guadalentín continuó las lecturas con las intervenciones de Simón García Martínez y Karolay Sadith Bovea Barrios (ESPA 1), y Daniel Martínez Cayuela y Mª José Hernán Muñoz (ESPA 2). Pusieron el acento en la necesidad de defender los derechos fundamentales de las mujeres, en la libertad y en el papel transformador de la educación permanente.
A continuación, representantes de asociaciones de mujeres y voluntariado leyeron el Manifiesto Institucional. Luciana, Pinel, Estefa, Mariana, Belén y Oblatas expusieron un análisis profundo de las distintas formas de violencia machista: los asesinatos —36 en España en lo que va de año—, la violencia vicaria con 65 menores asesinados desde 2003, la violencia sexual, la violencia digital, la violencia institucional y la violencia en contextos de guerra. Advirtieron del uso de la inteligencia artificial para la elaboración de contenidos vejatorios, denunciaron los obstáculos a los que se enfrentan las mujeres con discapacidad, reclamaron una Ley Abolicionista de la Prostitución y exigieron garantías reales en los derechos sexuales y reproductivos. “Nuestros cuerpos no están hechos para sus violencias”, proclamaron, denunciando también el negacionismo que trivializa o niega la violencia machista.
El acto concluyó con la intervención de Paula Conesa Sánchez, quien remarcó la necesidad de mantener activa la conciencia social y de no dejar sola a ninguna mujer.
La alcaldesa, Rosa Sánchez, señaló tras el acto que que la lucha contra la violencia de género exige constancia diaria y reconoció el trabajo de profesionales, asociaciones, cuerpos de seguridad y servicios implicados. Destacó la implicación de la juventud alhameña y afirmó que “la educación es nuestra herramienta más poderosa para construir una sociedad libre de violencia”.