Las declaraciones de la edil popular María Cánovas han puesto el foco en la situación de seguridad en Alhama. Cánovas ha afirmado que “negar los problemas es el mayor peligro” y ha señalado que “lo sucedido esta semana en Alhama no puede tratarse como un hecho aislado. No lo es. Y lo más grave de todo no es que ocurra, sino que desde el equipo de gobierno municipal se niegue la realidad. Porque negar el problema es convertirse en parte de él.”
La edil ha destacado que, mientras los vecinos de Alhama experimentan inseguridad, robos, peleas y agresiones, el equipo de gobierno se ampara en una narrativa donde todo está «bajo control», los hechos son «puntuales» y la culpa siempre se atribuye a otros. Sin embargo, Cánovas ha insistido en que la realidad diaria de los vecinos no entiende de excusas políticas.
Según la concejala, el cierre del cuartel de la Guardia Civil por las tardes tiene una consecuencia directa: las denuncias se registran fuera de Alhama. Esto, para Cánovas, lleva a que el PSOE se base en datos estadísticos incompletos que no reflejan la verdadera situación del municipio, manipulando la percepción pública al hablar de informes que «no miden la verdad, sino su comodidad política.»
Cánovas ha manifestado su preocupación por la situación en la Plaza de las Américas y la Plaza de la Constitución, que se han convertido en «epicentro del miedo nocturno». También ha mencionado los robos en comercios del centro y las repetidas peleas en la vía pública, que provocan que los vecinos no se atrevan a salir por la noche. Además, ha calificado de inaceptable y no justificable la situación de la menor presuntamente agredida sexualmente en las piscinas de verano, un hecho que pudo denunciar la socorrista, compartiendo la noticia de un medio regional.
La edil popular ha criticado la falta de acción ante los problemas acumulados, señalando que la única respuesta del gobierno local es la negación o, «peor aún, culpar a los propios vecinos por ‘no saber distinguir entre una molestia y una amenaza’, como se ha llegado a insinuar.» Esto, en su opinión, es “un insulto a la inteligencia y a la dignidad de quienes viven aquí.”
Cánovas ha concluido que la política de seguridad del PSOE en Alhama se basa en «negar, mentir, callar», lo que considera una política que abandona a los vecinos, desprecia a los cuerpos de seguridad y deja a Alhama a su suerte. Ha asegurado que cualquier incidente se minimiza, cualquier queja se ignora y cualquier solución se posterga hasta que es demasiado tarde. Finalmente, ha señalado la inacción como estilo de gobierno del PSOE, poniendo a la concejala Leticia Pareja como ejemplo de «responsable política desaparecida» mientras aumentan los delitos y la tensión vecinal. Cánovas ha terminado sus declaraciones con la contundente afirmación: “Cuando un gobierno niega la realidad, es parte del problema.”