La agricultura de Alhama de Murcia vuelve a situarse al límite tras las últimas lluvias registradas en el municipio, que se suman a los daños ya provocados por la borrasca Emilia. Desde COAG-iR en Alhama advierten de que este nuevo episodio de precipitaciones y granizo ha agravado notablemente la situación del campo, cuando las tierras ya se encontraban saturadas de agua.
Según ha explicado el secretario de COAG-iR en la localidad, Gregorio Martínez, en varias zonas del término municipal han caído alrededor de 60 litros por metro cuadrado, sin contar las lluvias de la última noche, que aún no han podido ser evaluadas sobre el terreno. A ello se ha sumado una granizada intensa y bastante extensa, lo que ha provocado nuevos arrastres de agua en parcelas que ya estaban muy afectadas por episodios anteriores.
Las consecuencias vuelven a ser especialmente graves en la agricultura, con destrozos continuados de bancales, daños en infraestructuras agrarias y un empeoramiento general de las condiciones de los cultivos. La acumulación de agua en terrenos ya saturados está intensificando los problemas de arrastre de tierras y pérdida de suelo fértil.
Uno de los puntos más críticos se ha vivido nuevamente en la Rambla del Guadalentín, que volvió a desbordarse a la altura del Ciruelo, alcanzando un nivel similar al registrado hace unos quince días. Esta situación ha provocado que numerosas parcelas permanezcan completamente encharcadas, afectando de lleno a los cultivos hortícolas, que, según advierten desde la organización agraria, ya difícilmente podrán recuperarse. Aquellos que todavía podían haberse salvado tras los primeros episodios de lluvias se verán ahora muy seriamente resentidos.
Desde COAG-iR recuerdan que, tras el paso de la borrasca Emilia los días 14 y 15 de diciembre, ya se alertó de los graves daños ocasionados en el medio rural de Alhama de Murcia, con más de 100 litros por metro cuadrado en algunos puntos, episodios de lluvias torrenciales, granizo, fuerte aparato eléctrico y viento persistente. Entonces se puso de manifiesto el impacto en cultivos hortícolas, infraestructuras de riego, caminos rurales y explotaciones ganaderas, así como el importante quebranto social que estas situaciones generan en los vecinos del medio rural.
La organización agraria insiste en que estos nuevos episodios confirman la necesidad de actuaciones urgentes por parte de las administraciones para apoyar al sector primario, reparar infraestructuras dañadas y prevenir futuros desbordamientos en ramblas y cauces, ante una situación que, lejos de mejorar, continúa agravándose con cada nuevo episodio de lluvias.