La Fundación Reina Sofía, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Fundación Primafrio continúan su alianza estratégica para promover la investigación puntera en biotecnología enfocada a la gestión sostenible de plásticos. A través del nuevo proyecto BIO-PLACE, se amplía y refuerza la colaboración iniciada en 2021 con el programa ReCREA, consolidando una línea de trabajo orientada a dar soluciones reales a uno de los desafíos ambientales más urgentes de nuestro tiempo.
Este esfuerzo conjunto cobra especial relevancia en el contexto del Día Mundial del Medio Ambiente de 2025, al que Naciones Unidas ha dedicado este año el lema de la lucha contra la contaminación por plásticos. En un momento en el que existe creciente preocupación por los efectos de los residuos plásticos sobre el medio ambiente y la salud humana, la acción coordinada entre ciencia e instituciones adquiere una importancia estratégica.
La Fundación Primafrio, entidad sin ánimo de lucro impulsada por la empresa familiar Primafrio y con sede en Alhama de Murcia, reafirma así su compromiso con la sostenibilidad y la innovación social. Su participación en este tipo de proyectos de investigación avanzada permite canalizar recursos hacia el desarrollo de nuevas tecnologías respetuosas con el entorno, al tiempo que contribuye a atraer y retener talento científico en el sistema de I+D español.
El primer paso de esta colaboración se dio en 2021 con la puesta en marcha del proyecto ReCREA (REvalorización de plásticos: Ceras bacterianas para producción de plásticos REciclables en Acinetobacter), un ambicioso programa dirigido por la Dra. Isabel Pardo Mendoza en el Centro de Investigaciones Biológicas Margarita Salas. Con una duración inicial de tres años, ampliables a cinco, este proyecto ha logrado resultados destacados como la mejora significativa de la producción de ésteres de cera mediante bacterias no patógenas modificadas genéticamente. Estos compuestos, empleados en diversos sectores industriales, son además precursores de bioplásticos con propiedades comparables al polietileno, pero con un menor impacto ambiental.
A lo largo de los últimos años, el equipo investigador ha perfeccionado técnicas de ingeniería genética para manipular rutas metabólicas en la bacteria Acinetobacter baylyi, permitiendo no solo generar ésteres de cera a partir de residuos plásticos, sino también demostrar su capacidad para degradar PET, el plástico utilizado habitualmente en envases y botellas. Otro de los avances relevantes ha sido la identificación de rutas biosintéticas para la obtención de ácidos dicarboxílicos, esenciales en la formulación de nuevos bioplásticos biodegradables y reciclables, con un ciclo de vida completo dentro de la economía circular.
Sobre la base de estos logros, el nuevo proyecto BIO-PLACE (Bioprocesos para la producción de Ácidos Dicarboxílicos Ligados a la Economía Circular) pone el foco en la viabilidad económica y tecnológica de estos procesos. Con este propósito, se incorpora al equipo una ingeniera especializada en bioprocesos, que contribuirá a escalar la producción microbiana de estos ácidos en biorreactores de membrana, optimizando además su recuperación y purificación.
El objetivo último de este trabajo coordinado es transformar residuos plásticos derivados del petróleo en nuevos materiales sostenibles, utilizando exclusivamente procesos biotecnológicos avanzados. La colaboración entre el CSIC, la Fundación Reina Sofía y la Fundación Primafrio contribuye así a consolidar una alternativa real y eficaz al modelo lineal de producción y consumo de plásticos, abriendo el camino hacia una economía más responsable y comprometida con el futuro del planeta.
Desde su constitución, la Fundación Primafrio ha canalizado su acción social y ambiental mediante iniciativas que promueven la innovación, el conocimiento y la sostenibilidad, especialmente en los ámbitos vinculados al transporte, la logística y el medio ambiente. Con sede en Alhama de Murcia, esta entidad refuerza con su participación en ReCREA y BIO-PLACE su papel activo en la generación de impacto positivo desde el ámbito local hasta el global.