La despedida al Hijo Predilecto de Alhama reúne a autoridades, empresarios, trabajadores y vecinos, con más de un centenar de coronas y el féretro portado a hombros por sus hijos y nietos
La iglesia de San Lázaro de Alhama de Murcia se ha quedado pequeña esta mañana para despedir a José Fuertes Fernández, Hijo Predilecto del municipio y consejero delegado de Grupo Fuertes.
Decenas de personas han seguido la ceremonia también desde el exterior del templo, en una muestra del profundo arraigo que mantenía con su pueblo.El féretro ha llegado a las puertas de la iglesia acompañado por familiares directos.
Han sido sus propios hijos y nietos quienes, visiblemente emocionados, lo han portado a hombros hasta el interior del templo, en una escena de gran carga simbólica que ha marcado el inicio de la celebración.
En el interior del templo aguardaba la extensa familia de José Fuertes, ocupando los primeros bancos en un ambiente de recogimiento y emoción contenida. La ceremonia ha sido oficiada por varios sacerdotes vinculados a la parroquia de San Lázaro a lo largo de los años, junto al actual párroco, en una celebración solemne que puso el acento en la dimensión humana del fallecido, su apego a la familia, al trabajo y a su tierra.
Entre las autoridades presentes se encontraba el presidente de la Región de Murcia, Fernando López Miras, así como la alcaldesa de Alhama de Murcia, Rosa Sánchez Bishop, que ha llegado acompañada por el delegado del Gobierno en la Región, Francisco Lucas.
También han asistido representantes institucionales, empresarios, como Esteban Conesa, de Primario. Así como trabajadores del Grupo Fuertes y numerosas personas del ámbito social y cultural del municipio.
Los hermanos Fuertes han estado siempre estrechamente vinculados a Alhama de Murcia, su localidad natal. Sin embargo, entre quienes se acercaban a dar el último adiós ha sido frecuente escuchar que Pepe —como lo llamaban sus allegados— era el que mantenía una relación más cercana y constante con la vida cotidiana del pueblo, participando activamente en actos y celebraciones locales.
La magnitud de la despedida también se ha reflejado en el número de muestras florales recibidas. Más de un centenar de coronas han llegado hasta el templo; muchas de ellas se encontraban en los coches fúnebres y en el interior de la iglesia, ocupando incluso el atrio, lo que evidencia el alcance institucional, empresarial y social de las condolencias.
La multitudinaria asistencia y las continuas muestras de respeto han puesto de relieve no sólo la dimensión empresarial de José Fuertes, sino el vínculo personal que mantenía con su municipio, en una despedida marcada por la emoción y el reconocimiento colectivo.