Fuente:Grupo Folclorico Villa de Alhama
La última jornada del Festival Internacional de Folclore «Ciudad de Burgos» quedará para el recuerdo de todos los integrantes del Grupo Folklórico Villa de Alhama, que vivieron un día repleto de emociones y de momentos difíciles de olvidar.
Alrededor del mediodía, el coro y la rondalla de nuestra agrupación ofrecieron un concierto en el Teatro Principal de Burgos. El emblemático recinto registró un magnífico ambiente, con el aforo prácticamente completo, para disfrutar de un repertorio de música tradicional que durante cerca de treinta minutos cautivó al público asistente. La calurosa acogida culminó con una prolongada ovación que llevó a los espectadores a ponerse en pie y a reclamar una interpretación más.
Ya por la tarde llegó el momento de la clausura del festival, un acto que reunió por última vez a todas las delegaciones participantes antes de despedirse de esta edición. Para una ocasión tan especial, el Grupo Folklórico Villa de Alhama quiso mostrar una de las indumentarias más representativas de nuestro municipio. Las mujeres lucieron el traje tradicional alhameño, con los característicos refajos rojos bordados en lana blanca, acompañados por delantales de lentejuela y los elegantes mantones de Manila, una combinación que despertó el interés y la admiración del público por la riqueza artesanal de nuestra vestimenta.
La actuación de clausura puso el punto final a varios días de convivencia, aprendizaje y respeto entre culturas, en los que la música y la danza han servido como punto de encuentro entre agrupaciones de distintos lugares del mundo. Para el Grupo Folklórico Villa de Alhama ha sido un verdadero privilegio representar a Alhama de Murcia y a la Región de Murcia en un festival de referencia internacional, llevando nuestras raíces a cada escenario y regresando a casa con nuevas amistades, experiencias inolvidables y el orgullo de haber compartido el patrimonio cultural de nuestra tierra.
Con el recuerdo aún reciente de cada actuación, cada aplauso y cada encuentro vivido en Burgos, concluye una experiencia que permanecerá para siempre en la memoria de todos los que hemos tenido la fortuna de formar parte de ella.



