



El Castillo de Alhama volvió a ser protagonista este lunes 14 de octubre con motivo del Día Nacional de los Castillos, una jornada que permitió a vecinos y visitantes redescubrir uno de los símbolos más queridos del municipio y acercarse a su historia milenaria. La iniciativa del Ayuntamiento de Alhama de Murcia sirvió también para poner en valor el trabajo de recuperación y conservación que, desde hace décadas, mantiene viva la memoria de esta fortaleza que domina el Valle del Guadalentín.
El programa incluyó visitas guiadas y charlas sobre el conjunto histórico de la villa, vinculadas a cuatro Bienes de Interés Cultural: el Balneario, la Iglesia de San Lázaro, el Yacimiento de Las Paleras y el propio Castillo. Los participantes pudieron recorrer estos espacios, conocer sus procesos de restauración y acercarse al importante legado histórico y arqueológico del municipio.
La jornada culminó con la conferencia “Identidad de una villa del Valle del Guadalentín”, impartida por el cronista oficial de la villa, José Baños. Al acto asistieron la presidenta de la Delegación del Reyno de Murcia de la Asociación Amigos de los Castillos, Magdalena Pérez Martínez, miembros de la entidad, autoridades locales y numerosos vecinos y vecinas.
Durante la apertura, la alcaldesa Rosa Sánchez dio la bienvenida a los asistentes y destacó el valor patrimonial del enclave: “Alhama de Murcia es un municipio con un legado milenario, reflejo de las distintas civilizaciones que han habitado estas tierras, desde los íberos y romanos hasta el esplendor andalusí, donde cada etapa ha dejado su huella”. Subrayó además el papel del castillo como símbolo de identidad del municipio, recordando que “si tenemos que hablar de identidad, sin duda el Castillo de Alhama, de origen islámico, es uno de nuestros emblemas más reconocibles; no solo representa un vestigio arquitectónico de gran valor, sino también un punto de encuentro con nuestras raíces”.
La regidora recordó las actuaciones que se están desarrollando en el conjunto patrimonial, afirmando que “es fundamental que desde las administraciones estemos concienciados en la necesidad de apostar, invertir y proteger nuestra historia, porque sin historia no hay memoria”.
El proyecto interdisciplinar que se desarrolla desde finales de los años ochenta ha permitido avanzar en la excavación, consolidación y recuperación de este enclave defensivo de más de 5.000 metros cuadrados, situado entre Murcia y Lorca. La fortificación, de origen andalusí y conocida en el siglo XI como hisn al-Hamma, evolucionó a lo largo de los siglos hasta convertirse, tras la conquista castellana y la rebelión mudéjar de 1266, en el núcleo de una villa cristiana amurallada.
A finales del siglo XV, tras la conquista de Granada, el castillo perdió su función defensiva y fue abandonado progresivamente. Desde 1987 se han ejecutado diversas intervenciones, entre ellas la restauración de las murallas del Recinto Inferior, la torre cristiana del Recinto Superior, el acceso acodado de entrada y la muralla norte. Estas actuaciones han sido promovidas por el Ayuntamiento de Alhama de Murcia, con financiación de la Comunidad Autónoma, el Ministerio de Fomento y fondos europeos, con una inversión total superior a tres millones de euros.
En septiembre comenzaron las obras de puesta en valor y musealización del castillo, enmarcadas en el programa de mejora de la competitividad y dinamización del patrimonio histórico con uso turístico, dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia financiado por la Unión Europea – Next Generation EU.
Gracias a una ayuda de 1.013.562 euros concedida por el Ministerio de Industria y Turismo, el Ayuntamiento desarrolla el proyecto “2000 años de historia. El Castillo. Centro de interpretación, musealización y aplicación de TIC’s para la puesta en valor del castillo de Alhama”, cuya finalización está prevista para mediados de 2026. Esta actuación permitirá recuperar y mostrar la historia del enclave a través de sus torres, murallas y viviendas andalusíes, sobre las que se asentaron las casas bajomedievales que forman parte de la imagen actual de la fortaleza.