El 10 de septiembre se conmemora el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, una fecha importante que busca visibilizar un problema silencioso pero devastador, la pérdida de miles de vidas cada año a causa del suicidio. En España, el número de personas que se quitaron la vida ha aumentado, pasando de 4.003 en 2021 a 4.097 en 2022.
La concejala de Izquierda Unida Verdes, Dori Muñoz, ha señalado la importancia de abordar esta problemática, destacando que el grupo de adolescentes y jóvenes merece una atención especial. En 2021, el suicidio fue la primera causa de muerte entre los 12 y los 29 años, con 336 muertes registradas, a las que se suman dos menores de 12 años. Según Muñoz, estas no son solo cifras, sino nombres e historias, un círculo de afecto roto por el dolor y un drama humano. Detrás de cada suicidio hay una historia de sufrimiento no atendido, de señales no vistas y de estigmas que impidieron pedir ayuda.
»Decimos que la salud mental importa, pero seguimos sin darle el lugar que merece en nuestras políticas públicas, en nuestros sistemas educativos o incluso en nuestras conversaciones diarias», ha expresado Muñoz. También ha planteado una reflexión sobre si la sociedad está realmente escuchando a los jóvenes cuando les pide que hablen. «Qué clase de sociedad estamos construyendo si lo más devastador que puede pasarle a un joven —sentirse solo, incomprendido o sin salida— termina convirtiéndose en algo irreversible», ha añadido.
La edil de IU Verdes ha concluido que, hoy más que nunca, la sociedad debe convertirse en un espacio que escuche y empatice. «Pedir ayuda no es debilidad, es un acto de valentía. Y estar ahí para quien lo necesita puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte», ha finalizado.