


























Alhama ha vivido el Domingo de Ramos con el inicio de la tradicional bendición de las palmas, que congregó a numerosos vecinos y visitantes a las puertas de la iglesia de la Concepción. Tras el acto litúrgico, se celebró la procesión de las palmas hasta la parroquia de San Lázaro, acompañada por la banda de cornetas y tambores de la Hermandad de Nuestra Señora de los Dolores y la Soledad.








































Ya por la tarde, la Cofradía de la Santa Mujer Verónica se vio obligada a tomar la difícil decisión de suspender la procesión prevista debido a la alerta por tormentas. Una medida preventiva tomada con responsabilidad, recordando lo vivido el pasado año, cuando la lluvia sorprendió a mitad del recorrido y obligó a acelerar el regreso de las imágenes a la sede del Barrio de los Dolores, con el consiguiente riesgo para cofrades y asistentes.



Su presidente, Jesús Provencio, expresó con pesar el motivo de esta decisión desde la sede de la cofradía, a la hora prevista del inicio de la procesión. Aun así, los portapasos sacaron a hombros la imagen de la Burrica hasta la puerta, donde sonaron los toques de la banda de cornetas y tambores de la cofradía y también los de la Agrupación Musical de los Azules, habitual en esta cita. El acto concluyó con el himno nacional y la apertura de la sede para que los vecinos pudieran visitar las imágenes.