
ENTREVISTA DE TONI LÓPEZ
El cambio en la Delegación del Gobierno de la Región de Murcia ha puesto fin a la etapa de Mariola Guevara Cava al frente de la institución. Tras su salida, la alhameña cierra un ciclo para regresar a la docencia, su profesión vocacional, agradeciendo el apoyo recibido y destacando el aprendizaje personal y profesional de su gestión. Esta transición ha generado valoraciones de su partido, el PSOE de Alhama de Murcia, que destaca su trabajo y compromiso, así como del PP local, que critica su desempeño en el cargo. En medio de este relevo, Mariola Guevara Cava reflexiona sobre su trayectoria y el futuro que le espera en esta entrevista de Toni López.
Hola Mariola, permíteme que te tutee, ya que al ser una persona tan cercana y conocernos unos cuantos años creo que es lo suyo. ¿Cómo te encuentras ahora, dos semanas después de tu salida de la Delegación?
Me encuentro tranquila y agradecida. Han sido más de veinte meses muy intensos, llenos de aprendizajes y también de retos, en los que he tenido la oportunidad de representar al Gobierno de España en la Región de Murcia. Ha sido una experiencia única, tanto a nivel profesional como personal. Ahora afronto esta nueva etapa con serenidad, volviendo a mi profesión vocacional, la docencia, con el orgullo de haber dado todo lo que estaba en mi mano y con la tranquilidad del deber cumplido.
Ésta se produjo de forma inesperada. ¿Cómo viviste el momento en el que te comunicaron el relevo y qué sentiste al cerrar esta etapa de tu vida?
Lo asumí con normalidad. Siempre he tenido muy presente que la política es temporal, que no es una profesión sino un servicio público que se presta durante un tiempo. Igual que cuando terminé mi responsabilidad como alcaldesa volví a mi puesto de trabajo, ahora hago lo mismo. Por eso cierro esta etapa con mucha gratitud hacia todas las personas con las que he trabajado y con la convicción de que lo he dado todo, que he estado al lado de la ciudadanía cuando lo necesitaba.
Si tuvieras que elegir un solo proyecto o iniciativa de la que te sientas especialmente orgullosa, tanto en la alcaldía como en la Delegación, ¿cuál sería y por qué?
Más que un proyecto concreto, me siento orgullosa de haber podido trabajar con tantas personas, colectivos e instituciones que forman parte del día a día de nuestra sociedad. En la Delegación, lo más gratificante ha sido conocer de cerca a esos equipos humanos que trabajan de manera incansable desde diferentes ámbitos: asociaciones sociales, fuerzas de seguridad, entidades educativas, culturales… Todos ellos me han mostrado un compromiso admirable, y haber podido colaborar con ellos y facilitar que el Gobierno de España llegara a todos los rincones de la Región ha sido para mí lo más valioso.
También te tengo que preguntar por los momentos más duros…
Ha habido varios, porque la gestión pública siempre te enfrenta a crisis inesperadas. Pero sin duda lo más duro fue lo que vivimos este verano en Torre Pacheco, cuando algunos intentaron romper la convivencia y generar odio en un municipio tranquilo. Fue una situación muy tensa, con repercusión incluso internacional, y que me quitaba el sueño. Sin embargo, gracias al trabajo que desarrollamos desde la Guardia Civil y al apoyo de las entidades sociales de la localidad, conseguimos que la ciudadanía se sintiera protegida y evitamos que se agravara el conflicto. Para mí fue un ejemplo de cómo, unidos, se pueden superar las crisis más difíciles. Sin olvidar la labor de los principales medios de comunicación, que nos acompañaron durante estos sucesos, tratando la información con rigor y seriedad.
¿Qué diferencias más importantes hay en estar al frente de una delegación a la de un Ayuntamiento?
Son dos realidades muy distintas. Como alcaldesa marcas un proyecto político y unos objetivos concretos para tu municipio, y trabajas para cumplirlos. En la Delegación de Gobierno, en cambio, representas al Gobierno de España en la Región. Eso significa ser la interlocutora, la persona que canaliza las necesidades de ciudadanos, empresas, asociaciones o instituciones hacia los ministerios correspondientes, y al mismo tiempo la que traslada a la Región las acciones y decisiones del Gobierno. Además, la Delegación tiene competencias propias, especialmente en materia de seguridad ciudadana, lo que me ha permitido trabajar codo con codo con Policía Nacional y Guardia Civil. Es un ámbito más transversal, pero también más abstracto, porque abarca muchas áreas a la vez.
El PP de Alhama ha sido muy crítico con tu gestión, llegando a decir que tu paso por la política no ha traído nada provechoso. ¿Qué opinas de estas valoraciones y cómo las afrontas?
Siempre he entendido que la crítica forma parte de la política y la respeto, aunque no la comparta. Creo que mi trayectoria, primero como concejala, después como alcaldesa y más tarde como delegada del Gobierno, demuestra compromiso, trabajo y entrega. He estado siempre al lado de la ciudadanía, escuchando y atendiendo cada necesidad, dando lo mejor de mí y generando resultados. Prefiero quedarme con las valoraciones de quienes han compartido conmigo este camino, reconociendo el esfuerzo y la dedicación. Eso es lo que me hace sentir que todo ha merecido la pena.
Siempre has manifestado tu vocación por la enseñanza. ¿Sientes que esta pasión ha chocado en algún momento con las exigencias de la política y el servicio público?
No han chocado, pero sí es cierto que la política te exige mucho sacrificio personal. He tenido que renunciar a tiempo con mi familia y amigos, a esos pequeños momentos que son tan valiosos. Aun así, gracias a su apoyo he podido dedicarme con plenitud al servicio público. Retomar la docencia ahora vuelve a ser un momento alegre para mí, porque enseñar es formar futuros, y hacerlo con ilusión y compromiso también es una manera de servir a la sociedad.
Tu sucesor ha sido nombrado con la vista puesta en las elecciones regionales de 2027, se ha expresado desde distintos ámbitos. ¿Crees que la Delegación del Gobierno debe ser un trampolín para aspiraciones políticas de mayor envergadura?
Cada persona tiene su manera de entender la política. Yo nunca la he visto como un trampolín, sino como un servicio. No busqué estar en política, simplemente me fue llegando y en cada momento he asumido la responsabilidad que me ha correspondido, sin pensar en lo que vendría después. Mi forma de entender la política es entregarte al máximo mientras estás en un cargo y, cuando termina, volver a tu vida profesional con total normalidad.
El PSOE de Alhama ha reconocido públicamente tu trabajo y te ha mostrado su gratitud. ¿Qué importancia tiene para ti este respaldo en un momento de cambio como el actual?
Es muy importante para mí sentir ese respaldo. Estoy muy agradecida a mi partido y al Gobierno de España por haber confiado en mí para asumir responsabilidades tan grandes. Gracias a esa confianza he podido demostrar que, con compromiso y entrega, se pueden afrontar retos muy complejos. Pero también quiero destacar el apoyo de mis vecinos y vecinas de Alhama, que siempre han sido mi motor y mi inspiración. Saber que están orgullosos de mí es lo que más me reconforta.
Tras años en el foco mediático y la constante presión pública, ¿qué es lo que más deseas hacer ahora, lejos de los despachos y los actos oficiales?
Lo que más deseo es recuperar tiempo con mi familia y mis amigos, disfrutar de las cosas sencillas y de la vida cotidiana que durante estos años he tenido que dejar en un segundo plano. Y por supuesto, volcarme en la enseñanza, que siempre ha sido mi vocación y donde siento que también puedo aportar mucho.
En este punto de tu vida, ¿qué mensaje final te gustaría dejar a los vecinos de Alhama y de la Región de Murcia que te han acompañado en tu carrera política?
Quiero darles las gracias en mayúsculas. Han sido la razón por la que acepté entrar en política y la energía que me ha movido en cada paso. Todo lo que he hecho ha sido pensando en servirles, en mejorar su día a día y en estar a su lado. Solo puedo decir gracias infinitas a mis vecinos, a mis compañeros y a todas las personas que han confiado en mí.
Y finalmente, ¿esto es un hasta luego a la política o un adiós?
No me gusta poner etiquetas al futuro. La política nunca fue un objetivo en mi vida, simplemente llegó y la he vivido con entrega y honestidad. Ahora cierro esta etapa con la tranquilidad de haber dado lo mejor de mí y con la ilusión de volver a mi profesión. El tiempo dirá si es un adiós o un hasta luego, pero lo importante es poder aportar y servir a los demás en cada momento y allá donde nos toque estar.