La Casa de la Cultura ha sido el lugar elegido para la celebración de la I Jornada de la Fibromialgia, un encuentro centrado en la visibilización y el apoyo a las personas que conviven con esta enfermedad. El acto ha sido organizado con motivo del Día Mundial de la Fibromialgia y ha contado con una destacada participación institucional y asociativa.

La concejala de Salud, Dori Muñoz, ha sido la encargada de abrir la jornada con la lectura de un manifiesto en el que ha reivindicado la necesidad de reconocer y apoyar a quienes padecen fibromialgia. En su intervención, ha recordado que, durante muchos años, las personas afectadas por esta enfermedad crónica vieron cuestionados sus síntomas, al no estar respaldados por pruebas clínicas concluyentes. “Durante años, las personas que padecían fibromialgia han visto cómo sus testimonios eran cuestionados, achacando sus dolores a problemas psicológicos o, en algunos casos, descartándolos como falsos”, ha declarado. Muñoz ha subrayado que, aunque la percepción social ha mejorado, aún queda camino por recorrer para que los pacientes reciban la atención necesaria.
El programa ha incluido una charla coloquio en la que han intervenido Antonia Robles Ruiz, presidenta de la Asociación Afilor, y María Ángeles Ampar Ayala Serrano, presidenta de Fibrofamur. Ambas han abordado los distintos aspectos clínicos, psicológicos y sociales de esta dolencia, compartiendo su experiencia y conocimiento con las personas asistentes.
El Día Mundial de la Fibromialgia se conmemoró el pasado lunes, y esta jornada ha servido como punto de encuentro para avanzar en la sensibilización y el conocimiento de una enfermedad que afecta de forma significativa a la calidad de vida de quienes la sufren, provocando dolor musculoesquelético generalizado, fatiga, alteraciones del sueño, problemas de memoria y cambios en el estado de ánimo.